San Gonzalo

Ayer estuvimos de celebración, 10 de Enero, San Gonzalo. Y como no solo de cumpleaños vive el hombre, si hay un motivo de fiesta ¡Vamos a festejarlo!

El santo de Gonzalo y el mío (¡Santa Emma es el 2 de Enero!) están pegando a las Navidades y, con tanta celebraciones a nuestras espaldas y los regalos que ya hemos recibido, apetece algo distinto para hacer especial este día. Como Gonzalo aún es pequeñín, estuvimos pensando que planes le podían entusiasmar para pasar un rato distinto. Recordamos que este verano, aún siendo un bebé, le encantaba ir a la playa, bañarse en el mar y jugar con la arena. Ya que tenemos la suerte de estar a un paseo, decidimos hacer una excursión a la playa ¿En invierno? ¡Sí! No podemos ir en bañador, pero pasear por la orilla en estas fecha también tiene su magia.

Gonzalo siempre luce un look muy principesco y en su armario escasea la ropa sport. No podíamos ir a la playa con los zapatos nuevos, así que buscamos y requetebuscamos y, me llenó de ilusión encontrar este jersey “vintage”. Lo había tejido mi tía, en 1986, que ya suena a otra era, para mi prima Lucía, y había sido heredado por Tia Charlie, le faltaban un par de botones que enseguida le volvimos a coser. Con unos pitillines negros nuestro enanito resultó un diminuto adorable grunge. Yo me calcé las botas de agua para chapotear un poco en la orilla.

La playa en invierno es preciosa. El día estaba un pelín nublado y no podíamos ver África, pero el pedacito británico sí se podía divisar.

El interés por la arena y el agua había aumentado infinitamente desde este verano, su cara de sorpresa (mi carita favorita) pedía a gritos hacerle mil fotos y guardarla para siempre.

El cubo, la pala, el rastrillo y la regadera, obviamente no los habíamos olvidado en casa, y Gonzalo hizo buen uso de ellos.

10 de Enero, San Gonzalo.

Paseando, recogimos algunas piedras para llevarlas a casa.

Os podéis imaginar como terminaron mis pies favoritos después de ejercer de investigador playero.

¡A ver que pies!

Pero descubrir sus piececillos arenosos no fue suficiente para calmar la sed por descubrir lo nuevo y, poniendo en práctica sus primeros pasos, el intrépido “little-aventurero” se fue acercando cada vez más al mar.

Ya que era su día no frené su proyecto de investigación y fue una ola traicionera la que dio por finalizada la exploración del medio.

Con calcetines limpios y envuelto en mi sudadera, pusimos rumbo a casa.

Un buen baño nos esperaba.

Un largo baño es como otro regalo para Gonzalo, porque le encanta estar en remojo y jugar en la bañera. El último juguete favorito de baño: estos rotuladores de agua ¡para pintar cara y cuerpo! Los podéis encontrar aquí.

¡Gracias por acompañarnos en nuestra excursión del día de San Gonzalo!

(Visited 57 times, 1 visits today)
0

Comentarios

  1. Gracias por haber permitido que pasemos el día de Gonzalo con vosotros.Lo hemos pasado muy bien y nos a encantado ver a GON en la playa de pie con su cubo y regadera.

Deja tu respuesta

XHTML: Puedes usar estos tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>